Mindfulness

Mindfulness significa “darse cuenta de la experiencia presente con curiosidad, apertura a la experiencia y aceptación” (Bishop et al., 2004). La palabra mindfulness es el resultado de la traducción del término “sati”, palabra en pali antiguo que se traduce como conciencia, atención y recuerdo (entendido como “acordarse de estar atento y consciente”). Conciencia de lo que sucede en nosotros y a nuestro alrededor, de los sucesos internos y externos, atención a esos sucesos e intención de estar atento y abierto a lo que suceda tomando plena conciencia de ello.

Así pues, el origen de esta palabra es muy antiguo ya que se encuentra en manuscritos de la tradición budista que tienen más de dos mil años. ¿Qué hace entonces que esta palabra en su traducción occidental despierte el interés de tantas personas? En los años sesenta del pasado siglo se dan varios fenómenos que están en la génesis del mindfulness como actualmente lo conocemos, por una parte es una época en la que hay muchas personas interesadas en la meditación budista que viajan a oriente y aprenden allí las prácticas meditativas, por otra parte hay varios monjes y maestros budistas que viajan a Europa y a Estados Unidos a enseñar meditación, fundamentalmente dos tradiciones la meditación vipassana y la meditación zen. En este ambiente surge un grupo de practicantes y estudiosos de la meditación, entre los que destacan Joseph Goldstein, Jack Kornfield y Sharon Salzberg que en 1976 fundan la Insight Meditation Society en Barre, Massachusetts. En ese mismo lugar, unos años después (1979), John Kabat-Zinn abre la Clínica de reducción del estrés en el centro médico de la Universidad de Massachusetts dedicada a la aplicación terapéutica del mindfulness y donde desarrolla su famoso programa MBSR® de 8 semanas.

Cuatro décadas después el fenómeno mindfulness se ha extendido a escala global, en gran medida gracias a la unión de la práctica meditativa, que esencialmente es la misma que transmite la tradición, a la secularización que desvincula esta práctica de su contexto religioso budista y al apoyo científico derivado de su estudio en contextos universitarios que se observa en el creciente número de investigaciones y artículos científicos en torno al mindfulness.

Actualmente la práctica de mindfulness se está mostrando eficaz en muchos terrenos, algunos más generales como la mejora del bienestar o la reducción del estrés y la ansiedad (tan extendidos en las sociedades occidentales) y otros más específicos como los problemas de índole psicológica, ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, insomnio, etc. o somática, por ejemplo el dolor crónico.

Sin embargo el mindfulness conserva la esencia de la tradición de la que proviene, nos referimos al énfasis en la práctica. Sólo el que practica con seriedad y dedicación podrá ser un buen enseñante, instructor o terapeuta mindfulness y sólo practicando podrá el paciente, alumno o cliente obtener sus beneficios.

Referencias

Alvear Morón, D. (2015). Mindfulness en positivo: la ciencia de la atención plena y la psicología positiva en el camino del bienestar. Barcelona: Milenio.

Bishop, S.R., et al. (2004). Mindfulness: A Proposed Operational Definition. En: Clinical Psychology: Science and Practice, V11 N3, p. 230-241.

Kabat-Zinn, J. (2004). Vivivr con plenitud las crisis: cómo utilizar la sabiduría del cuerpo y de la mente para afrontar el estrés, el dolor y la enfermedad. Barcelona: Kairós.

Stahl, B., Goldstein, E. (2010). Mindfulness para reducir el estrés: una guía práctica. Barcelona: Kairós.