Quiromasaje

Podría considerarse una de las primeras y más antiguas herramientas terapéuticas utilizadas por el hombre para proporcionar alivio natural contra el dolor.

Es una terapia que va más allá de masajear simplemente un músculo sino que trabaja beneficiando el cuerpo y la mente, por lo que permite relajar, estimular, prevenir y curar muchas dolencias.

Estimula el sistema nervioso, disminuye el cansancio físico y mental, libera la tensión superficial de la piel, el estrés y las tensiones se aplacan, ayuda a estimular, alimentar y reforzar los músculos, aumenta la velocidad y fuerza del aporte sanguíneo, resulta sedante y muy relajante, regula la digestión, potencia el equilibrio de la energía vital, libera las tensiones físicas y psicosomáticas, permite la mejora del metabolismo y la depuración de toxinas, e influye en las funciones linfáticas mejorando las defensas del organismo.

Esta técnica se basa en fricciones, percusiones, presiones o estiramientos y se acompaña con la utilización de cremas, aceites o esencias para mejorar la acción del quiromasaje.